Dedicado a esa maravillosa persona que comparte mi vida desde hace veinticinco años y que aún, me hace sentir mariposas en el estómago cuando lo oigo llegar.

Mi búsqueda no fue sencilla, encontré a mi paso amigos, enemigos, intelectuales, conocidos, pero aún continué buscando y encontré lo que yo deseaba, un hombre como el que tengo en mi vida; solamente es un hombre que no teme a mi plena realización como mujer sino que es para mí, como yo para él, eterno compañero.

Un hombre que no le teme a la ternura, que se atreve a ser débil cuando necesita detenerse a recobrar fuerzas para la lucha diaria, que no piensa que al amarme lo derroto o que al amarlo me aniquila.

Un hombre que me protege de los demás y de mi misma, que conoce mis errores, los acepta y me ayuda a corregirlos.

Un hombre que con cada amanecer alimenta nuestro amor con delicadezas, que sabe que para mí una flor entregada con un beso, tiene más valor que una joya entregada por un mensajero.

Un hombre que tiene siempre los brazos extendidos para que yo me refugie en ellos, cuando me siento amenazada o insegura, que conoce su fortaleza y mi debilidad, pero que jamás se aprovecha de ella.

Un hombre que domina mi entusiasmo y que ama intensamente la vida para que cada día sea un regalo inapreciable que se tiene que vivir plenamente, aceptando el dolor y la alegría, con igual serenidad.

Un hombre que sabe ser siempre más fuerte que los obstáculos; que jamás se amilana ante la derrota y para quien los contratiempos son más estímulos que adversidad.

Un hombre que está tan seguro de su hombría que no sienta necesidad de demostrarla a cada minuto; que no pide lo que aún no ha necesitado y se esfuerza por tener lo mejor, porque se lo ha ganado.

Un hombre que goza dando y que sabe recibir.

Un hombre que se respeta a sí mismo porque así sabe respetar a los demás y no recurre nunca a la burla ni a la ofensa, puesto que piensa que más rebaja el que la hace, que el que la recibe.

Un hombre que no tiene miedo a amar ni se envanece por ser amado, que goza cada minuto de amor como si fuera el último, que no vive esperando el mañana porque tal vez el mañana nunca llegue. Por todo ello, lo amo y lo amaré intensamente… Así es él.

Lady.